El Gobierno de la Provincia de Salta y el Ministerio de Educación se encuentran bajo máxima presión tras confirmarse una alerta en Salta por amenazas de tiroteos en al menos cinco escuelas. La situación, que inició en el colegio Aráoz de la zona sur, se extendió rápidamente al Colegio Nacional, la Escuela Normal y establecimientos del norte de la capital y el interior, donde apareció la inscripción “Tiroteo 17/04”. La comunidad educativa exige respuestas inmediatas ante la vulnerabilidad de los edificios escolares.
Aunque fuentes oficiales vinculan estos hechos a un posible reto viral que ya se ha replicado en otras jurisdicciones del país, los directivos de las instituciones afectadas confirmaron que la amenaza es real y persistente. Hasta el momento, el Ministerio de Educación ha sido cuestionado por la falta de un plan de contingencia más robusto que brinde tranquilidad a los padres, quienes este viernes 17 de abril decidieron, en muchos casos, no enviar a sus hijos a clases por temor a posibles ataques.
El cómo se gestó esta crisis apunta a una coordinación de mensajes y pintadas en zonas comunes, lo que obligó a la activación de protocolos policiales de emergencia. Sin embargo, el reclamo social se centra en que el Gobierno de la Provincia debe ir más allá de la presencia policial externa, abordando la problemática desde la prevención tecnológica y el acompañamiento psicológico en las aulas para desactivar estas conductas antes de que generen una tragedia.
La investigación se encuentra ahora en manos de las brigadas de seguridad, pero el costo político recae sobre una gestión que debe garantizar que la escuela sea un lugar seguro. Se espera que en las próximas horas el Gobierno de Salta emita un comunicado oficial detallando las sanciones y las medidas de fondo para frenar esta ola de amenazas que mantiene en vilo a cinco comunidades educativas distintas de la provincia.










