La reactivación de la obra pública estratégica y el mantenimiento eficiente de la infraestructura vial federal comenzaron a consolidarse en el norte del país, respondiendo de manera directa a los lineamientos de conectividad productiva impulsados por la Casa Rosada. En este contexto, el presidente, Javier Milei, mandó a arreglar la ruta nacional 40 para garantizar su transitabilidad, una medida de gestión que impacta positivamente en la economía regional y en la competitividad de los productores locales. El despliegue de los diferentes frentes de obra en Salta por parte del personal técnico busca asegurar una circulación fluida y sin interrupciones en un corredor que resulta vital para el desarrollo del turismo y el traslado de mercancías hacia los principales centros de consumo.
La diagramación de las tareas operativas abarca múltiples puntos críticos de la traza, contemplando tanto los sectores que cuentan con carpeta asfáltica como aquellos tramos de ripio que sufren el desgaste propio de la geografía de montaña. Según los reportes oficiales, la planificación coordinada por la Dirección Nacional de Vialidad busca asegurar el tránsito entre los Valles Calchaquíes con la Puna salteña, en donde destaca San Antonio de los Cobres.

El objetivo primordial de estas intervenciones de mantenimiento permanente es lograr que los turistas y productores de la zona, sobre todo vitivinícolas o de pimientos, circulen por la RN 40 durante todo el año, superando las históricas restricciones de circulación que solían provocar las inclemencias climáticas estacionales.
Entre los puntos de mayor despliegue logístico e institucional sobresale la recuperación de la infraestructura que había sido severamente dañada por fenómenos climáticos extremos en el sur vallisto. En plena Quebrada de las Flechas, cercana a la localidad de Angastaco, se trabaja para recuperar el terraplén de la ruta que fue afectado por una crecida extraordinaria del río del Estanque, afluente del Calchaquí.

Asimismo, los equipos de operarios implementan un plan de bacheo y acondicionamiento de la RN 40 entre Cachi y Payogasta, devolviendo la seguridad vial a una zona de altísimo tránsito vecinal, al tiempo que se ejecutan tareas críticas de perfilado y relleno de erosiones en el exigente tramo de montaña que vincula a La Poma con el imponente Abra del Acay.
La optimización de los recursos estatales y la eficiencia en el uso de la maquinaria pesada del Distrito salteño marcan el nuevo estándar de gestión implementado por la administración federal para cuidar los fondos públicos. Las diversas cuadrillas viales complementan estas grandes obras con operativos de bacheo en frío, perfilado de banquinas, tareas de limpieza y desmalezado en zonas de curvas peligrosas para mitigar los factores de riesgo en la alta montaña.

De este modo, la inversión focalizada en las rutas nacionales no solo garantiza un ahorro sustancial de combustible y tiempos de viaje para el transporte de carga a través de la conexión con la RN 51, sino que ratifica la firme decisión del primer mandatario, Javier Milei, de sostener la infraestructura clave que dinamiza el empleo y la producción del interior profundo.










