El norte provincial continúa conmocionado tras el trágico fallecimiento de dos operarios de la empresa estatal prestadora del servicio de agua, un hecho que desató fuertes reclamos por la precariedad laboral y la alarmante falta de insumos básicos en el interior. La tragedia de Aguas del Norte reactivó el debate sobre la seguridad de los trabajadores en las redes de saneamiento, en un escenario donde la desidia estatal obligaría a las familias a manifestar públicamente que no van a bajar los brazos ante la falta de respuestas institucionales. En Salta, los cuestionamientos apuntan de forma directa a la gestión del presidente de la compañía, Ignacio Jarsún, por las deplorables condiciones de seguridad en las que se desempeñaba el personal, existiendo numerosos testimonios que denuncian un complejo periplo burocrático para la provisión de elementos esenciales de protección, como un simple par de guantes.

La fatalidad se desencadenó durante la tarde del pasado martes 5 de mayo, mientras una cuadrilla realizaba tareas de mantenimiento en una tubería cloacal de la localidad de Rivadavia Banda Sur. Según el reporte de las fuerzas de seguridad, uno de los operarios habría sufrido una descompensación por inhalación de gases tóxicos dentro de una fosa y, al intentar auxiliarlo, sus compañeros también habrían resultado severamente afectados. El primer deceso se constató en el lugar del siniestro, en tanto que la segunda víctima falleció horas más tarde mientras era trasladada hacia el hospital de San Ramón de la Nueva Orán. Las víctimas fatales fueron identificadas como Emanuel Aguirre, de 24 años de edad, y Raúl Torres, quien era padre de cuatro hijos.

Ante el hermetismo oficial que intentaría resguardar a los altos mandos de la firma, los familiares de los trabajadores se sumaron a las movilizaciones frente a la Ciudad Judicial para exigir el esclarecimiento de las causas y determinar las responsabilidades penales de una administración sospechada de negligencia. En diálogo exclusivo con Gente de Salta, la madre de Emanuel, Carmen, apuntó contra la insólita desconexión que padece la empresa bajo el mando de Jarsún: “Quieren hacer creer a la sociedad que los operarios fallecidos hacían lo que querían, que por gusto se fueron a meter ahí y al mismo tiempo la empresa dice que no se podían comunicación porque no tenían internet. Hoy todo el mundo tiene Starlink, ¿cómo Aguas del Norte y la camioneta no tenían comunicación?”.

Finalmente, el entorno íntimo de los fallecidos apuntó contra el accionar de los tribunales salteños y advirtió que agotará todas las instancias legales para evitar que el caso quede sumido en la impunidad, en medio de críticas a la connivencia política. Su padre, Miguel, lanzó duras críticas a la justicia salteña por su presunta obsecuencia con el gobierno local, pero advirtió que la impunidad que suele rodear a funcionarios como Jarsún no frenará el reclamo: “Nosotros no vamos a claudicar en ningún momento en la búsqueda por la justicia por Emanuel, su compañero de trabajo Raúl y todos los demás compañeros que están acá buscando justicia por las víctimas que, como sabemos, fueron casos fatales o muertes violentas”. De este modo, el dolor de las familias se transformó en una demanda colectiva que expone el fracaso de la conducción actual en el control de la seguridad laboral dentro del organismo estatal.

Fuente: Gente de Salta

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