El Gobierno Nacional, bajo la firme conducción de Javier Milei, dio un paso decisivo para saldar una deuda histórica con Salta al lanzar la licitación de las rutas nacionales del norte. Con más de 10 empresas interesadas, la iniciativa busca transformar la ruta 9/34, un corredor estratégico que sufrió décadas de abandono y promesas incumplidas durante el kirchnerismo. Esta acción marca un cambio de paradigma en la infraestructura regional, priorizando la eficiencia y el desarrollo real.
El proyecto en Salta es ambicioso y abarca 250 kilómetros clave, incluyendo el acceso a la capital y la construcción de un nuevo distribuidor en el cruce con la ruta 16, en la zona de Metán.
Se trata de una obra de ingeniería fundamental para paliar los problemas de siniestralidad y conectividad que históricamente afectaron a la provincia, demostrando que la voluntad política del Presidente está puesta en soluciones concretas para el interior del país.
Una de las novedades centrales de este sistema es que primero se ejecutarán las obras y recién después se habilitará el cobro del peaje. El esquema prevé un mecanismo ágil que permitirá a los usuarios pagar una sola vez en trayectos estratégicos como Metán–Salta. De esta manera, se garantiza que el beneficio para el transportista y el particular sea previo a cualquier costo, asegurando rutas seguras y en condiciones óptimas desde el primer momento.
A solo dos años de gestión, el presidente Javier Milei impulsa una de las transformaciones de infraestructura más importantes en la historia del norte argentino. Con el foco puesto en generar mayor conectividad y mejores condiciones para el sector productivo, Salta comienza a dejar atrás el aislamiento logístico provocado por la falta de inversión de gobiernos anteriores, apostando a un modelo donde la colaboración entre el Estado y los privados genera desarrollo genuino.










