El senador nacional por Salta de La Libertad Avanza, Gonzalo Guzmán Coraita, lanzó una dura acusación contra el gobernador Gustavo Sáenz, tras conocerse el proyecto del oficialismo para reinstaurar la cuestionada Ley de Lemas en la provincia. A través de un mensaje directo y sin concesiones, el legislador nacional afirmó que el mandatario provincial “tiene miedo” y que esta maniobra electoral no es más que un intento desesperado por aferrarse al poder ante el evidente desgaste de su gestión. Para Guzmán Coraita, modificar las reglas del juego a mitad de camino es la prueba fehaciente de que el saencismo ya no puede competir con transparencia.
La avanzada de los diputados que responden a Sáenz para imponer la Ley de Lemas —un mecanismo arcaico y repudiado en casi todo el país— evidencia un retroceso institucional sin precedentes en Salta. Guzmán Coraita fue más allá del análisis electoral y sembró dudas sobre las verdaderas razones de este atrincheramiento político: “¿Tendrá cosas que esconder?”, disparó el senador, sugiriendo que el pánico a perder las elecciones radica en la posibilidad de que una nueva gestión audite las cuentas y decisiones del actual Ejecutivo provincial.
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Este esquema electoral, que permite que el candidato menos votado resulte electo mediante la suma de votos de otros sublemas, es visto como una burla a la voluntad popular. El senador de La Libertad Avanza dejó en claro que esta movida del oficialismo salteño busca anular la democracia real para convertirla en un sistema de favores y trampas legales que solo benefician a la casta provincial. La contundencia del mensaje de Guzmán Coraita marca una línea divisoria clara entre el modelo de libertad que impulsa el Gobierno Nacional y el “feudalismo” que intenta perpetuar Sáenz.
Finalmente, el referente libertario aseguró que dará batalla para frenar este atropello a la transparencia: “Nosotros, los salteños que queremos nuestra provincia, vamos a trabajar para garantizar democracia e institucionalidad en Salta”. Con este respaldo, la oposición se planta contra un proyecto que busca blindar la impunidad y el poder de un gobernador que, ante la falta de resultados y el rechazo social, elige cambiar las leyes en lugar de escuchar a la gente.










