Tras un proceso de negociaciones iniciado en 2024, las autoridades del Gobierno nacional confirmaron la apertura formal del mercado japonés para las carnes vacunas argentinas, un hito que reestablece el acceso a una de las plazas comerciales más exigentes del mundo tras dos décadas de restricciones. La medida habilitaría el ingreso de cortes bovinos producidos en zonas reconocidas con estatus de libre de fiebre aftosa con vacunación, ampliando de forma estratégica las oportunidades para la cadena agroindustrial del país.
Desde el Ministerio de Economía destacaron que Japón representa un mercado altamente competitivo con importaciones anuales de carne bovina de alta calidad por más de USD 3.000 millones. El acuerdo reflejaría el aval a la solidez del sistema sanitario argentino y a la calidad de la producción nacional, abriendo un flujo comercial de alto valor agregado que permitiría potenciar los saldos exportables y el ingreso de divisas en los próximos ejercicios.
La reapertura fue ampliamente ponderada por la Sociedad Rural Argentina y las distintas cámaras de la cadena de ganados y carnes, desde donde señalaron que este logro constituye un paso determinante para consolidar la inserción internacional de los productores. El entendimiento habría sido fruto de un trabajo articulado entre la Cancillería, el Ministerio de Economía, el SENASA y el IPCVA, orientado a fortalecer las garantías sanitarias ante destinos de máxima exigencia.
El escenario positivo para el complejo cárnico se suma a un desempeño en alza durante los primeros siete meses del año, donde los embarques al exterior alcanzaron los USD 2.768 millones y crecieron un 41,8% en valor favorecidos por la suba de los precios internacionales. Con proyecciones del sector privado que estiman superar los USD 3.000 millones en exportaciones de carne para el cierre de 2026, el regreso al mercado nipón afianzaría la presencia de la producción argentina frente a potencias competidoras.










