Un informe de investigación periodística reveló la existencia de un esquema de seguidores falsos en redes sociales dedicado a inflar la imagen de distintos gobernadores de Argentina, ubicando a Salta bajo la lupa tras posicionarla entre los distritos con los niveles más altos de actividad sospechosa. La pesquisa, desarrollada por el medio regional Connectas junto a la plataforma Ruido, detectó cuentas inauténticas que interactúan de manera constante para elogiar la gestión del mandatario salteño, Gustavo Sáenz, tanto en la red social X como en Instagram.
El estudio técnico, respaldado por un equipo del Centro de Investigaciones y Estudios en Cultura y Sociedad del CONICET y la Universidad Nacional de Córdoba, analizó interacciones de miles de usuarios desde enero de 2025. En el caso específico de Salta y de Gustavo Sáenz, los especialistas asignaron el nivel máximo de sospecha, denominado “Alto/Alto”, una categoría que únicamente comparte junto a las provincias de Córdoba y Mendoza. Este indicador evalúa tanto la falta de identidad en los perfiles —caracterizados por no tener foto real, carecer de biografía o haber sido creados en fechas recientes— como la repetición sistemática de comportamientos automatizados.
La modalidad opera mediante comentarios coordinados en publicaciones oficiales para simular un clima de amplio respaldo popular hacia las medidas del Poder Ejecutivo provincial. Entre los ejemplos citados en la investigación figuran perfiles sin seguidores ni biografía que se dedican de forma exclusiva a responder anuncios de infraestructura o gestión del gobernador Sáenz con frases idénticas de respaldo o cadenas de emojis repetitivos, funcionando como un aparato de propaganda encubierta en el ecosistema digital.
A nivel nacional, el relevamiento expuso que 23 de los 24 mandatarios provinciales registraron perfiles falsos a su favor en Instagram, mientras que en 15 casos el fenómeno se repitió en la red X. Los especialistas en comunicación política advirtieron que este tipo de maniobras distorsiona la conversación pública y enmascara la opinión real de la ciudadanía, mediante mecanismos de financiamiento que suelen caracterizarse por la falta de transparencia en la rendición de partidas publicitarias oficiales.
Fuente: CONNECTAS










