Otra vez aumenta la tarifa de agua en Salta, mientras miles de usuarios continúan padeciendo problemas con un servicio que presenta deficiencias en distintos puntos de la provincia. El Ente Regulador de los Servicios Públicos (EnReSP) autorizó una suba del 4,4445% para el agua potable y los desagües cloacales de Aguas del Norte, que comenzará a regir desde agosto.
La actualización fue oficializada mediante la Resolución 1219/2026, publicada en el Boletín Oficial provincial. El organismo justificó el incremento al señalar que los salarios y la energía eléctrica representan el 85% de la estructura de costos de la empresa. Sin embargo, para los usuarios aparece una pregunta inevitable: ¿por qué deben pagar más por un servicio que todavía presenta tantas deficiencias?
El problema del agua en Salta no se reduce al valor de las facturas. Cortes, baja presión y dificultades en la prestación forman parte de los reclamos que se repiten en diferentes localidades, mientras Aguas del Norte continúa bajo la conducción política del Gobierno provincial. En ese escenario, la gestión de Gustavo Sáenz y la conducción de Ignacio Jarsún, presidente del Directorio de la empresa, quedan bajo la lupa por la calidad del servicio que reciben los salteños.
El nuevo tarifazo vuelve a poner sobre la mesa una discusión que excede el porcentaje del aumento: los usuarios deben afrontar una tarifa más cara, pero también esperan que el servicio esté a la altura de lo que pagan. Mientras el EnReSP considera razonable la actualización, Sáenz y Jarsún tienen el desafío de responder a una demanda concreta de los salteños: que Aguas del Norte deje de ser noticia por sus problemas y pueda garantizar un servicio de agua eficiente y sostenido en toda la provincia.










