La concejal de la ciudad de Salta por La Libertad Avanza, Érica Castro, lanzó duras críticas contra el intendente Emiliano Durand y el gobernador Gustavo Sáenz, a quienes acusó de utilizar el aparato estatal para perjudicar a los comerciantes privados y financiar campañas políticas. La edil sostuvo que tanto los operativos de narcotest como la implementación de la Feria de la Carne responden a una lógica recaudatoria y de competencia desleal impulsada desde el Estado.
En relación con los controles de tránsito, Castro cuestionó los operativos aleatorios de la Secretaría de Tránsito y aseguró que el narcotest se convirtió en una herramienta con fines económicos más que preventivos. “El circo del narcotest expone la verdadera cara de la casta: improvisación, hipocresía y una insaciable voracidad fiscal”, afirmó. También criticó las multas aplicadas a los conductores, al sostener que buscan “fundir al ciudadano común” y rechazó las declaraciones del intendente Durand sobre la utilización de los resultados de los test para peritar siniestros y reclamar los daños ocasionados al patrimonio municipal.
La concejal también apuntó contra la Feria de la Carne, iniciativa que consideró una competencia desigual para los comercios del rubro. Si bien aclaró que respalda la libre competencia, cuestionó que el Estado subsidie descuentos utilizando recursos provenientes de los contribuyentes. En ese sentido, se preguntó quién absorbe el costo de las rebajas y respondió que esa diferencia termina siendo financiada mediante impuestos, tasas municipales y otros gravámenes que pagan los pequeños comerciantes.
“Yo banco la competencia a muerte. Si mañana viene un frigorífico y baja el precio porque es más eficiente, bienvenido. El problema es cuando el que compite es el Estado, que no quiebra, no paga los mismos impuestos, no tiene riesgo empresario y usa recursos que nos sacó a todos. Eso no es libre mercado. Eso es populismo con la plata ajena”, concluyó Castro, al insistir en que las políticas impulsadas por las administraciones de Durand y Sáenz perjudican al sector privado y distorsionan las reglas del mercado.










