Una noche de extrema tensión y violencia conmocionó a los vecinos de la zona oeste de la capital salteña, donde un brutal ataque armado dejó como saldo una persona fallecida y otras dos heridas de gravedad. El trágico episodio confirmó que un policía murió en Salta tras balear a su expareja y a su exsuegro en el interior de una vivienda familiar. Los llamados de alerta ingresaron de urgencia al Sistema de Emergencias 911 alrededor de las 21:45 horas, movilizando de inmediato a las patrullas operativas hacia el inmueble donde se desencadenó la balacera. Al arribar al lugar de los hechos, las fuerzas de seguridad provinciales se encontraron con una escena dantesca que incluía a tres personas alcanzadas por los impactos de proyectiles, constatando de inmediato que el agresor ya no presentaba signos vitales.
El escenario de la agresión armada se focalizó en el sector conocido como barrio de los Servicios Penitenciarios, una barriada ubicada detrás de la Casa de Gobierno en el barrio Roberto Romero. De acuerdo con las primeras indagaciones recolectadas en el vecindario, el efectivo de la fuerza de seguridad provincial habría irrumpido en la propiedad y, por causas que aún se intentan establecer de forma pericial, abrió fuego de manera directa contra la joven y su progenitor utilizando un arma de fuego. El agresor, cuya identidad y rango dentro de la institución civil están bajo estricto sumario de investigación, perdió la vida dentro de la casa inmediatamente después de efectuar los disparos, en circunstancias cronológicas que los peritos intentan esclarecer.
Las autoridades de la fuerza de seguridad local asumieron el control de la escena para coordinar el traslado de los sobrevivientes y llevar tranquilidad a los residentes de la zona oeste. “Nos encontramos con tres personas heridas aparentemente con armas de fuego, dos masculinos y una femenina, todos mayores de edad. Uno de estos masculinos ha fallecido en el lugar y las otras dos personas fueron rápidamente asistidas y trasladadas al hospital San Bernardo”, confirmó desde el lugar del hecho el comisario, Flavio Peloc, quien se desempeña como director de prensa de la Policía de Salta. El vocero policial evitó brindar precisiones adicionales sobre el estado de salud actual de los pacientes internados en el nosocomio central de la ciudad.
El caso quedó bajo la órbita de las fiscalías penales de graves atentados contra las personas correspondientes a la jurisdicción de Salta, cuyos funcionarios ordenaron el secuestro del armamento reglamentario y el levantamiento de rastros balísticos. Los médicos del Hospital San Bernardo trabajan intensamente para estabilizar a la mujer y a su padre, quienes ingresaron al shockroom con heridas complejas en la región del torso y extremidades. Los investigadores judiciales ya comenzaron a tomar declaración testimonial a los familiares directos y vecinos colindantes para reconstruir los antecedentes de violencia de género existentes y determinar de manera certera el móvil que desencadenó la tragedia familiar.










