Un millonario cargamento de estupefacientes fue interceptado en el norte provincial luego de que un camión boliviano ingresó a Salta con más de 100 kilos de cocaína ocultos en su estructura. El importante procedimiento estuvo a cargo del personal de la Sección “Control de Ruta 34”, dependiente del Escuadrón 54 “Aguaray” de Gendarmería Nacional, quienes realizaban controles viales de rutina sobre el kilómetro 1.466 de la mencionada traza nacional. En ese punto estratégico, los uniformados detuvieron la marcha de un transporte de combustible de gran porte que contaba con identificación y patente de Bolivia, iniciándose una inspección que terminaría desbaratando una maniobra de narcotráfico internacional.

El hallazgo de la sustancia ilícita se desencadenó gracias a la infalible intervención de los recursos tácticos de la fuerza de seguridad nacional en la zona de frontera. Durante el control físico del rodado, los gendarmes contaron con la colaboración clave del can antinarcóticos de la institución, el cual, al pasar minuciosamente sobre la parte superior y los costados de la cisterna, reaccionó de manera alterada ante la presencia de estupefacientes.

Ante la marcación positiva del animal, que actúa habitualmente delatando cargamentos ocultos, los efectivos procedieron a realizar una requisa mucho más exhaustiva sobre el tanque de combustible.

La inspección profunda en la parte alta del vehículo pesado confirmó de inmediato las sospechas de las autoridades de seguridad encargadas del operativo de frontera. Al aperturar la tapa de carga de combustible en la parte superior del acoplado, los uniformados descubrieron escondidas cuatro bolsas tipo arpilleras de color blanca que resultaban totalmente ajenas a la morfología de la cisterna. De forma inmediata, los efectivos de Criminalística y Estudios Forenses de la fuerza federal profundizaron la requisa interna y extrajeron un total de 107 paquetes compactos, conocidos comúnmente en la jerga delictiva como “ladrillos”, que se encontraban prolijamente acondicionados en el interior de los bultos.

Los peritos técnicos de la fuerza realizaron las correspondientes pruebas químicas de campo bajo el sistema Narcotest, confirmando que las muestras arrojaron un resultado positivo para clorhidrato de cocaína, con un peso total definitivo de 112 kilos 970 gramos. Por disposición de la Fiscalía Federal Descentralizada de Tartagal, la Justicia ordenó el secuestro inmediato del cargamento millonario de droga, la incautación del camión cisterna utilizado para el contrabando y el resguardo de diversos elementos de interés para el avance de la causa. Asimismo, las autoridades judiciales orientaron que el conductor del rodado, de nacionalidad extranjera, quede detenido en carácter de incomunicado en las dependencias federales.

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