Una situación de profunda crisis y extrema tensión institucional se vivió en el Hospital Público Materno Infantil de Salta desde la noche del lunes 18 hasta la noche del martes 19 de mayo, cuando un prolongado corte de energía afectó de manera directa a distintos sectores neurálgicos del establecimiento. El inesperado apagón eléctrico generó momentos de verdadero pánico y preocupación generalizada en áreas críticas sumamente delicadas, como el sector de neonatología, donde la estabilidad de los pacientes depende en gran medida del suministro constante. La contingencia puso en jaque el normal funcionamiento del nosocomio salteño durante casi un día entero, despertando la lógica alarma entre el personal médico y los familiares presentes.

El restablecimiento total de la energía eléctrica en el edificio requirió de un complejo e intenso operativo que se extendió por más de 23 horas de labor ininterrumpida. La falla técnica implicó el recambio definitivo de la llave de distribución eléctrica principal del establecimiento, un equipamiento de gran porte que se encontraba en uso continuo desde la mismísima fundación del hospital.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Leones TV (@leonestv_)

El reemplazo de este componente fundamental demandó un trabajo de altísima precisión mecánica por parte de los técnicos encargados, quienes debieron operar con márgenes de ajuste de apenas milímetros, factor técnico que terminó extendiendo los tiempos de la intervención sectorial más allá de lo previsto originalmente.

A consecuencia directa de la grave contingencia en la infraestructura hospitalaria, las autoridades sanitarias registraron demoras significativas en la atención programada de los consultorios externos. Asimismo, los equipos médicos se vieron obligados a coordinar la reprogramación de diversas cirugías de alto consumo energético que estaban fijadas para esas jornadas, priorizando la seguridad operativa de las instalaciones. Pese al escenario de incertidumbre y a las complicaciones logísticas evidentes en los pasillos de la institución de la capital salteña, los directivos informaron formalmente que nunca se vio comprometida la atención ni la vida de los pacientes internados en el lugar.

Tras una jornada extenuante para el sistema sanitario local, los voceros oficiales confirmaron que la nueva llave de distribución ya se encuentra operativa y funcionando bajo estrictas normas de control. La ciudadanía salteña espera que este millonario recambio tecnológico sirva para garantizar la estabilidad del servicio y evitar que una de las instituciones más importantes del norte argentino vuelva a quedar a oscuras.

Fuente: El Tribuno

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí