La Selección Argentina inició su actividad en esta Fecha FIFA con una victoria ajustada de 2-1 sobre Mauritania en la Bombonera. El equipo dirigido por Lionel Scaloni utilizó este primer ensayo para aceitar piezas y dar rodaje a nuevos talentos, logrando imponer su jerarquía desde temprano ante un rival que mostró orden y resistencia física en Buenos Aires.
El dominio albiceleste se materializó durante la primera mitad gracias a la efectividad de sus volantes. Enzo Fernández abrió el marcador con un remate preciso, seguido por una gran definición del joven Nico Paz, quien sigue consolidándose como una de las realidades más prometedoras del recambio generacional. Con el 2-0 parcial, Argentina se fue al descanso con la sensación de tener el trámite bajo control.
La gran expectativa de la noche se cumplió en el inicio del complemento cuando Lionel Messi saltó al campo de juego. Tras iniciar el encuentro en el banco de suplentes, el capitán disputó los 45 minutos finales, permitiendo al cuerpo técnico gestionar sus cargas físicas sin privar al público de su presencia. Aunque el marcador no se amplió para el local, la entrada del “10” reactivó el circuito ofensivo y la conexión con la tribuna.
Mauritania no bajó los brazos y logró descontar, dejando un cierre de partido abierto que sirvió como una prueba de fuego para la última línea argentina. Con este resultado, la Selección suma confianza de cara a los próximos desafíos internacionales, destacando la mezcla de experiencia y juventud que parece ser el sello distintivo de este proceso.










