Un reciente informe de investigación reveló decenas de perfiles truchos que aplauden a Sáenz en las redes sociales y abre el interrogante sobre si este mismo entramado digital ataca a la senadora nacional de La Libertad Avanza, Emilia Orozco, en Salta. La pesquisa desarrollada por el medio regional Connectas junto a la plataforma Ruido alumbra una extendida mala práctica en la política argentina: el uso de cuentas inauténticas para inflar la imagen de los gobernadores, situando a la gestión salteña como uno de los casos con mayor volumen de actividad sospechosa.
El trabajo de investigación, apoyado en el análisis técnico de especialistas del CONICET y la Universidad Nacional de Córdoba, asignó a Salta la máxima categoría de sospecha (“Alto/Alto”) por la masividad de usuarios sin fotos reales ni biografías que interactúan en X e Instagram.
Un informe revela seguidores falsos de los gobernadores: Salta bajo la lupa
A partir de la fundamentación de este relevamiento, resulta inevitable analizar la posibilidad de que los mismos mecanismos utilizados para la propaganda oficialista sean los que operan en paralelo para hostigar a la legisladora nacional por Salta de LLA, Emilia Orozco, quien expuso recientemente ser blanco de agresiones digitales por parte de cuentas con idénticas características.
Esta vinculación plantea la hipótesis de que las estructuras de manipulación digital en la provincia podrían tener una doble función operacional. Mientras la investigación de Connectas documentó la acción coordinada de usuarios dedicados a multiplicar los elogios hacia el Poder Ejecutivo, los ataques dirigidos a figuras opositoras sugerirían que estos recursos también se destinarían al desgaste político, aplicando el mismo patrón de respuestas automatizadas desde perfiles de creación reciente.
El cruce entre la evidencia objetiva expuesta a nivel nacional y las dinámicas locales vuelve a poner bajo la lupa la transparencia en la comunicación oficial. Consultores y analistas advierten que la proliferación de estos ejércitos virtuales no solo distorsiona la conversación pública al simular respaldos inexistentes, sino que potencialmente funcionaría como un aparato encubierto para amedrentar a voces críticas, en medio de la opacidad sobre el origen de los fondos que financian estas campañas.










