La media sanción otorgada por la Cámara de Diputados al proyecto que reactiva la Ley de Lemas ha generado un fuerte sismo en el escenario político provincial. En este contexto, el senador nacional de La Libertad Avanza, Gonzalo Guzmán Coraita, cuestionó con dureza la iniciativa impulsada por los legisladores alineados con el gobernador Gustavo Sáenz, advirtiendo que este cambio en las reglas de juego debilita la transparencia del voto. La medida surge en un momento donde la sociedad salteña parece demandar soluciones a problemas estructurales más urgentes, dejando entrever una posible desconexión entre la agenda legislativa del oficialismo y las necesidades reales de la ciudadanía. “Es un retroceso”, señaló el legislador.

Para el legislador nacional, la implementación de este mecanismo representa un retorno a las prácticas políticas de la década del 90, calificando la decisión como un “lamentable retroceso” institucional. Guzmán Coraita señaló que la normativa aprobada se caracteriza por una peligrosa ambigüedad que abre la puerta a “interpretaciones antojadizas”, lo que podría derivar en una distorsión de la voluntad popular en los cuartos oscuros. Mientras el saencismo defiende la ley como una supuesta herramienta de participación, desde la vereda opuesta se percibe como una maniobra de ingeniería electoral destinada a fraccionar la oferta política para beneficio del Ejecutivo.

Ante lo que consideran un avance sobre la calidad democrática, desde La Libertad Avanza ya adelantaron que no se quedarán de brazos cruzados y recurrirán a los estrados judiciales para frenar la reforma. Guzmán fue tajante al afirmar que la fuerza libertaria presentará los recursos necesarios, advirtiendo que están dispuestos a llegar hasta la Corte de Justicia si fuera preciso para salvaguardar el sistema electoral.

En última instancia, el debate sobre la Ley de Lemas pone en relieve la fragilidad de las reformas de fondo en la provincia, donde las reglas electorales suelen modificarse al calor de las conveniencias del poder de turno. La advertencia de Guzmán sobre el retroceso que esto significa para la ciudadanía resuena como una crítica a un modelo de gestión que parece priorizar la permanencia política sobre la modernización democrática. Si la reforma avanza en el Senado, Salta se encamina a un escenario electoral complejo y cuestionado, donde la legitimidad de los futuros representantes podría verse empañada por un sistema que la oposición no duda en calificar de arcaico.

Fuente: Radio Salta

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