Durante el verano, el oficialismo de la provincia de Salta encabezado por Gustavo Sáenz preparó el proyecto de Ley de Lemas. Esta acción levantó críticas de La Libertad Avanza, hoy catalogada como el único espacio opositor en Salta. Al respecto, el senador provincial por Capital, Roque Cornejo, cuestionó la iniciativa y señaló que el gobernador quiere “eternizarse en el poder”.
Mientras Salta atraviesa un verano marcado por el abandono estatal y las graves inundaciones, el gobernador Gustavo Sáenz decidió priorizar su agenda personal por sobre las urgencias de los salteños. Según denunció el senador de La Libertad Avanza, Roque Cornejo, el mandatario provincial está concentrando sus esfuerzos en reflotar la cuestionada Ley de Lemas. Para el legislador opositor, esta maniobra no sería más que un intento desesperado por “eternizarse en el poder”, manipulando las reglas de juego democrático en lugar de gestionar las crisis climáticas y de infraestructura que azotan a la provincia.
La crítica de Cornejo apunta al corazón del sistema que el Grand Bourg intentaría imponer: un esquema donde el voto ciudadano deja de ser directo. Bajo esta modalidad, el sufragio se redirige hacia el “Lema” más votado, permitiendo que un candidato resulte electo incluso si no fue el preferido individualmente por los votantes. Esta distorsión de la voluntad popular es señalada por la oposición como un mecanismo de ingeniería electoral diseñado para favorecer al oficialismo, diluyendo la elección real en una sumatoria de listas que confunden al electorado.
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Desde el sector libertario advierten que este proyecto representaría un grave retroceso institucional y una violación directa a la Constitución, que exige que el voto sea directo. “Tu voto tiene que ser directo”, sentenció Cornejo, subrayando que la Ley de Lemas vulnera la transparencia y la legitimidad de los representantes. La sospecha de que Sáenz busca blindar su permanencia mediante este sistema —históricamente utilizado para sostener hegemonías políticas— ha generado un fuerte rechazo en los sectores que exigen una reforma política seria y no una medida a medida del poder de turno.










