La Procuración del Tesoro de la Nación, conducida por Sebastián Amerio, confirmó un giro estratégico en los tribunales de Nueva York. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos presentó un memorándum ante la Cámara de Apelaciones en respaldo a la moción de emergencia de la República Argentina, buscando suspender el proceso de discovery (exhibición de activos) tras la sentencia por la expropiación de YPF.
El respaldo de la administración de Donald Trump resulta determinante, al calificar las exigencias de los fondos demandantes —avaladas por la jueza Loretta Preska— como “excesivamente intrusivas”. Para Washington, permitir este avance sobre un Estado soberano vulnera principios de inmunidad y sienta un precedente peligroso para las relaciones diplomáticas y la reciprocidad jurídica internacional.
Desde el organismo que encabeza Amerio destacaron que este escrito de la Casa Blanca funciona como un dique de contención frente al “hostigamiento judicial” de los acreedores. El objetivo central es evitar que el fondo Burford Capital acceda a información confidencial o intente embargar bienes estratégicos del Estado mientras la sentencia de 16.000 millones de dólares continúa en etapa de apelación.
Este espaldarazo político-judicial de los Estados Unidos otorga a la Argentina un oxígeno fundamental antes de las audiencias decisivas de abril. Con este nuevo escenario, la Cámara de Apelaciones neoyorquina deberá ponderar la advertencia de su propio Gobierno sobre el riesgo que este litigio representa para el orden jurídico global y la soberanía de las naciones.










