Durante la mañana del viernes fue detenido Orlando Serapio, el principal sospechoso del crimen de Natalia Cruz en Campo Quijano. El hombre estuvo prófugo durante diez días y fue interceptado por las fuerzas policiales. Tras la captura del presunto homicida, la madre de la víctima pidió que lo castiguen con prisión perpetua. “Nos truncó la vida”, dijo la mujer.
La detención de Daniel Orlando Serapio, señalado como principal sospechoso por el femicidio de Natalia Cruz, sacudió a Campo Quijano, pero no logró apagar la tristeza acumulada durante diez días de incertidumbre. Diez jornadas en las que la familia denunció demoras, marchó, cortó rutas y reclamó respuestas mientras el acusado seguía prófugo.
Crimen en Campo Quijano: Atraparon a Orlando Serapio, el principal sospechoso
En las puertas de la Delegación de Investigaciones, el clima fue de desahogo contenido. Familiares, amigos y vecinos se congregaron con carteles y lágrimas para exigir justicia y la pena máxima. La comunidad acompañó a la familia de Natalia, de 37 años, madre de dos hijos de 11 y 17, cuya muerte paralizó a la localidad y expuso el dolor de una búsqueda que se extendió más de lo esperado.
Mientras la Policía de Salta desplegaba operativos que no lograban dar con el sospechoso, la angustia crecía. Finalmente, fue hallado —según confirmaron— escondido en una quebrada. La noticia llegó cuando el cansancio y la impotencia ya se habían instalado en la familia.
Azucena Colque, hermana de Natalia, habló frente a los presentes: “Lo único que me sale es agradecer al pueblo porque se unió. Es la primera vez que se grita justicia, justicia, justicia. Por nunca más Natalia, por nunca más Samira. Es la segunda vez que nos pasa como familia”.
También confirmó que el acusado fue encontrado con vida. “Lo encontraron vivo, que es lo que queríamos. Que él pague por todo lo que nos está haciendo, por todo lo que le hizo a mi sobrino”, expresó. En ese marco, pidió que se investiguen supuestas “negligencias hospitalarias y policiales”, un señalamiento que vuelve a poner bajo la lupa el accionar durante los días en que el prófugo permaneció sin ser capturado.
La madre de Natalia recordó que su hija era maestra y esperaba su designación para comenzar a trabajar. “Ella estudió para no depender de nadie, quería el bien para sus hijos. Le truncaron la vida. Pido perpetua para este infeliz que nos truncó la vida”, afirmó entre lágrimas.
Fuente: El Tribuno










