El Gobierno nacional logró instalar su agenda fuerte en el Congreso de la Nación. Una de las reformas estructurales que planteó el presidente, Javier Milei, fue la modernización laboral. La iniciativa obtuvo media sanción en el Senado y ahora será tratada en la Cámara de Diputados. Al respecto, el senador por Salta de La Libertad Avanza, Gonzalo Guzmán, salió en defensa de la iniciativa: “El sistema actual no está dando respuestas”, indicó.
En el programa Somos la Mañana, Gonzalo Guzmán defendió la reforma laboral al señalar que integra un “trípode estructural” junto a las futuras reformas tributaria y previsional, con el objetivo de modernizar el esquema productivo. “La ley no solo modifica la Ley de Contrato de Trabajo, que data de 1974, sino que también aborda aspectos del derecho colectivo, convenios, sindicatos y genera incentivos para que las pymes regularicen empleados”, sostuvo, remarcando la necesidad de actualizar normas que, a su entender, quedaron desfasadas frente a la realidad económica actual.
“EL SISTEMA ACTUAL NO ESTÁ DANDO RESULTADOS”
Con una postura técnica y enfocada en datos, Guzmán explicó los puntos que más debate generaron: la ampliación del período de prueba se hará “con controles para evitar abusos”; la posibilidad de que pymes y medianas empresas acuerden indemnizaciones en cuotas, de manera facultativa y con intervención judicial; y la fijación de criterios claros en la base de cálculo para reducir litigiosidad. “El sistema actual no está dando respuestas. En Salta tenemos 47% de informalidad y el empleo privado está estancado hace 15 años. Hay que equilibrar capital y trabajo, no enfrentarlos”, expresó.
En relación con el aporte sindical, explicó que, aunque el proyecto original proponía que fuera voluntario, finalmente se mantuvo el esquema vigente. “Desde mi mirada, el régimen sindical debe ser libre y democrático. Es un debate pendiente que seguramente volverá a la agenda”, afirmó. También rechazó versiones sobre una supuesta quita de derechos: “Las vacaciones siguen como están. Se incorpora la posibilidad de fraccionarlas, respetando un mínimo de siete días. No se eliminan derechos”. Con un discurso centrado en la previsibilidad y el consenso, el senador volvió a posicionarse como una voz activa y responsable en el debate legislativo.










