Gonzalo Guzmán pasó por los micrófonos de “La Motosierra” y analizó la agenda legislativa actual, defendiendo la modernización laboral y el fin de la denominada “industria del juicio”.

El senador subrayó que este año marcará un antes y un después, ya que el Congreso se encamina a debatir y modificar normativas que han permanecido estancadas durante décadas. Guzmán hizo especial hincapié en que leyes fundamentales, como la Ley de Contrato de Trabajo de 1974 y el régimen penal juvenil de 1980, han quedado totalmente obsoletas frente a los cambios sociales y tecnológicos de los últimos cuarenta años, convirtiéndose en un freno para el desarrollo nacional.
En relación con la modernización laboral, el senador salió al cruce de las críticas de los sectores gremiales, calificando de “relato” la idea de que estas reformas buscan cercenar conquistas sociales. Por el contrario, Guzmán argumentó que el espíritu de la iniciativa es “dar derechos en lugar de quitarlos”, poniendo el foco en la enorme masa de trabajadores informales que hoy carecen de protección. Según explicó, el objetivo es brindar garantías reales y herramientas legales modernas para que quienes hoy trabajan “en negro” puedan integrarse plenamente al sistema con todos los beneficios que la ley prevé.
Finalmente, Guzmán destacó que estas reformas son una pieza clave para terminar con la denominada “industria del juicio”, un fenómeno que, según su visión, asfixia a las pequeñas y medianas empresas. Al reducir la incertidumbre jurídica y crear incentivos fiscales, se busca eliminar el temor que muchos empleadores sienten al momento de contratar personal nuevo. El senador concluyó que simplificar el régimen laboral no solo protege al trabajador, sino que asegura la supervivencia de las PyMEs, evitando que un solo litigio desproporcionado termine forzando el cierre de un comercio o una fábrica.










