En la Argentina la modernización laboral se ganó todo el protagonismo de los distintos sectores políticos. Hay posturas a favor y en contra, pero es un proyecto que se tratará en el Congreso en los próximos días. En este contexto, el jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, cargó contra la CGT y el kirchnerismo.
En una entrevista con Infobae, el jefe de Gabinete defendió la modernización del marco laboral y sostuvo que la oposición sindical carece de fundamentos técnicos. Según afirmó, con un 43% de informalidad, “lo que se está defendiendo es que haya trabajadores sin derechos”, y rechazó que la reforma implique una pérdida de conquistas laborales.
El funcionario enmarcó los cambios propuestos como una herramienta central para revertir el estancamiento económico, fomentar la contratación y generar empleo genuino. A su criterio, la legislación vigente responde a un esquema productivo del siglo pasado y resulta incompatible con la dinámica actual. En ese sentido, aseguró que el Gobierno avanzará de manera gradual hacia un sistema más flexible, acompañado por reducción impositiva y apertura económica.
Apertura, política económica y ajuste del Estado
En materia industrial, cuestionó el modelo de protección a la producción nacional, al que calificó como empobrecedor, y defendió la competencia como motor de desarrollo. En línea con el presidente Javier Milei, respaldó la apertura de importaciones y relativizó las críticas de sectores empresariales, incluido el conflicto con Techint.
También destacó el acuerdo alcanzado con Estados Unidos, al que definió como un hito para la inserción internacional del país, y negó que afecte la relación comercial con China. Asimismo, justificó la decisión de mantener sin cambios el índice de inflación tras la salida de Marco Lavagna del INDEC, al señalar que se priorizó la comparabilidad de los datos para evitar sospechas de manipulación.
En el plano institucional, confirmó que el ajuste del Estado continuará con una reducción del 20% en todas las áreas, incluida la Jefatura de Gabinete, y anticipó la finalización de la reestructuración ministerial. Sobre los medios públicos, aseguró que la Televisión Pública no será privatizada, aunque cambiará su denominación como parte de una nueva etapa.
Por último, respaldó la creación de una cuenta oficial para desmentir noticias falsas y negó que se trate de un mecanismo de censura. Afirmó que su objetivo es corregir información errónea con datos verificables y garantizó que el Gobierno no intervendrá en los contenidos periodísticos.










