El crimen de Campo Quijano sigue causando conmoción en la provincia de Salta. Según trascendió, Natalia Cruz fue atacada por Orlando Serapio y posteriormente la mujer falleció. Su presunto homicida se dio a la fuga y lleva nueve días prófugo. La familia de Natalia pide justicia a diario y ruegan a las autoridades dar con el paradero del hombre, que aparentemente se metió al monte.
A nueve días del femicidio que conmocionó a Campo Quijano, la pregunta ya no se limita a dónde está Orlando Serapio, sino cómo continúa prófugo un hombre que, según los primeros datos, escapó sin preparación, con una remera gris, pantalón corto y chinelas, y logró desaparecer sin que el operativo de búsqueda arrojara resultados concretos.
Piden justicia por el aberrante crimen en Campo Quijano: “El Estado la abandonó”
La hipótesis que sostiene la familia de la víctima, Natalia Cruz, es directa: resulta difícil creer que alguien pueda sobrevivir más de una semana en los cerros sin agua, alimentos ni abrigo. Por eso crece la sospecha de que el acusado podría haber abandonado la zona e incluso estar cerca de la frontera con Bolivia, con la eventual ayuda de terceros. Esa posibilidad vuelve a poner bajo la lupa la eficacia del despliegue policial y los controles dispuestos por el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Salta.
En ese contexto, familiares y allegados de la víctima cortaron la ruta nacional 51 desde las 6.30 de la mañana. No se trató de una protesta sectorial ni partidaria, sino de un reclamo desesperado ante lo que describen como una alarmante falta de respuestas. Con panfletos en mano, los manifestantes sostuvieron que debieron salir a visibilizar el caso porque sienten que la búsqueda no avanza con la celeridad ni la contundencia necesarias.
Hallaron abandonada la camioneta del homicida de Campo Quijano
“Si hubiera sido hija de un político, el primer día lo encontraban”, lanzó Azucena, hermana de la víctima, entre lágrimas. También señaló que, antes del crimen, cuando Natalia pidió ayuda, le informaron que no había personal disponible, mientras que ahora la zona aparece con fuerte presencia policial. La declaración apunta directamente a la responsabilidad del Estado provincial y del gobernador Gustavo Sáenz, cuya gestión en materia de seguridad vuelve a quedar cuestionada por la falta de prevención y por una reacción que, para la familia, llegó demasiado tarde.
Fuente: El Tribuno










