Se sabe que la gestión de Gustavo Sáenz en la Provincia de Salta es mala, pero hay situaciones que llegan al extremo. Esta vez, dos efectivos de la Policía contó el deplorable estado de la fuerza y las condiciones en las que tienen que trabajar para proteger a los ciudadanos. La falta de recursos queda en evidencia: “Patrullamos 13 barrios con un móvil fundido”, reveló uno de los agentes.

Dos efectivos de la Policía de la provincia de Salta, actualmente en funciones y cuya identidad se mantiene en reserva para preservar su situación laboral, denunciaron el “estado deplorable” en el que, aseguran, se encuentra la fuerza. Según relataron, la carencia de recursos no solo dificulta el trabajo cotidiano, sino que además expone al personal y a la comunidad a riesgos permanentes.

Ambos apuntaron contra la conducción del jefe de Policía, Diego Bustos, a quien responsabilizan por la falta de mejoras laborales. “Desde que fue nombrado no hizo nada a favor de los policías; al contrario, solo baja directivas para sancionar y recargar al personal. En las comisarías la situación es miserable”, sostuvo uno de los uniformados, quien además lo calificó como “un empleado del Gobierno que cumple órdenes y nada más”.

Uno de los testimonios proviene de una dependencia ubicada en la capital salteña que abarca 13 barrios y registra alta demanda de intervenciones. Según explicó, el móvil policial asignado llegó desde el norte provincial en condiciones deficientes, con exceso de kilometraje y fallas mecánicas. “Con ese vehículo tenemos que salir a patrullar en zonas donde los delitos son constantes: violencia doméstica, robos, hurtos y peleas callejeras, entre otros”, detalló.

La situación, afirmaron, impacta directamente en la capacidad de respuesta ante emergencias. Indicaron que cuando un vecino se comunica con el Sistema de Emergencias 9-1-1, muchas veces deben solicitar apoyo a la división motorizada u otros patrulleros disponibles en la zona, lo que puede demorar la asistencia y agravar los riesgos.

Los efectivos reclamaron mayores inversiones en equipamiento, mantenimiento de móviles y condiciones laborales acordes a la responsabilidad que implica la tarea de seguridad pública. Mientras tanto, el malestar interno crece en un contexto donde la demanda social por mayor presencia policial y respuestas rápidas continúa en aumento.

Fuente: Gente de Salta

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