Un informe periodístico del sitio Ciudadana Comunicación, basado en los datos oficiales correspondientes al año 2025 del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), dejó al descubierto el crítico mapa delictivo en la provincia de Salta y posicionó a la gestión del gobernador Gustavo Sáenz bajo una severa lupa. La investigación revela que el distrito encabeza los registros negativos en la región del NOA y se sitúa entre las jurisdicciones con peores indicadores de seguridad a nivel nacional durante el último período anual evaluado.
El relevamiento expone que Salta ostentó durante 2025 la segunda tasa más alta de hurtos en todo el país, quedando únicamente por detrás de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y se posicionó quinta en el ranking nacional de robos. En el ámbito regional, las cifras provinciales superaron en un 29% a las de Santiago del Estero en robos y en un 26% en hurtos, consolidando a la provincia en el primer lugar en delitos contra la propiedad en el norte argentino.
El panorama social se agrava al analizar los datos de 2025 sobre delitos contra la integridad sexual y la trata de personas, donde Salta se consolidó en el primer puesto del NOA. Las estadísticas procesadas por el medio contabilizan un promedio alarmante de casi una violación por día —ubicando a la provincia en el séptimo lugar nacional— y registran la tasa más elevada de la región en víctimas de trata de personas.
Frente a este escenario de alta vulnerabilidad ciudadana reflejado en las mediciones anuales, los cuestionamientos hacia la política de seguridad implementada por el Ejecutivo provincial se multiplican. A pesar de bajas interanuales registradas en homicidios dolosos y hurtos generales durante ese período, la investigación periodística evidencia que los flagelos estructurales continúan golpeando a los salteños sin que los operativos oficiales logren contener la crisis.










