La Asociación Docente Provincial (ADP) resolvió ratificar un paro de actividades por 72 horas acompañado por movilizaciones en todo el territorio de Salta. La medida de fuerza, confirmada por la Junta Ejecutiva del gremio conducido por Fernando Mazzone, profundizaría el conflicto de la educación pública al resentir el dictado de clases durante tres jornadas consecutivas a fines de octubre.
El plan de lucha sindical fue programado para ejecutarse de forma escalonada durante los días 20, 21 y 22 del corriente mes. Según expusieron desde la conducción del gremio mayoritario, la decisión responde al cumplimiento de los mandatos surgidos de las asambleas de las bases y a la falta de avances concretos respecto al petitorio formal entregado tiempo atrás a las autoridades de la provincia.
Pese a que el comunicado gremial no detalló con precisión los porcentajes ni el listado completo de los reclamos salariales e infraestructura bajo discusión, la convocatoria mantendría como eje la exigencia de recomposición de haberes. Además del paro y el despliegue en las calles, la entidad sindical prevé convocar a un congreso extraordinario fijado para el 31 de octubre para evaluar la adhesión a las medidas y definir las acciones a seguir.
El anuncio de las protestas generaría un escenario de alta tensión e incertidumbre entre las autoridades gubernamentales y las familias de la comunidad educativa salteña. Resta determinar si desde el Ministerio de Educación provincial se convocará a una mesa de diálogo de urgencia o a instancias de conciliación obligatoria con el objetivo de destrabar la negociación y frenar la paralización de las aulas.










