La Fiscalía de Bolivia dictó una orden de aprehensión contra Evo Morales por los delitos de terrorismo, alzamiento armado y otros cuatro cargos, en el marco de la investigación por los bloqueos que paralizaron el país durante 53 días. El fiscal anticorrupción Brayan Melgar ordenó a la Policía aprehender al expresidente y trasladarlo a una unidad especializada de lucha contra la corrupción.
La investigación contempla seis delitos: alzamientos armados contra la seguridad y soberanía del Estado, terrorismo, atentado contra la seguridad de los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentado contra la seguridad de los servicios públicos. La causa se inició a partir de denuncias presentadas por el Comité Cívico Pro Santa Cruz y el Ministerio de Gobierno.
Durante las siete semanas de conflicto, campesinos, integrantes de la Central Obrera Boliviana (COB) y organizaciones afines a Morales instalaron más de 100 puntos de bloqueo principalmente en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Las protestas exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz y provocaron un fuerte desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en distintas ciudades.
Los cortes de rutas y las interrupciones en el tránsito dejaron al menos 22 muertos y 88 heridos, según datos de la Defensoría del Pueblo y reportes de organizaciones cívicas y sociales. Ahora, la orden de aprehensión contra Morales profundiza el conflicto político y judicial en Bolivia.










