El sistema de transporte masivo de pasajeros en Salta ingresó en una etapa crítica que amenaza con afectar de manera directa a miles de usuarios, advirtiendo que la gestión de Sáenz y Saeta pusieron en riesgo la conectividad en el área metropolitana, ya que por falta de fondos suspenderían el servicio nocturno de colectivos a partir de la próxima semana. La crisis financiera que atraviesa el sistema de transporte metropolitano de Salta tendrá una consecuencia concreta para los usuarios. Saeta confirmó oficialmente que desde la medianoche del próximo lunes quedará suspendido el servicio nocturno de colectivos en toda el área metropolitana, en medio de una creciente tensión con las empresas prestatarias y de una advertencia de la Unión Tranviarios Automotor por incumplimientos salariales.

La drástica medida de contingencia, que entraría en vigencia en los próximos días, interrumpirá la circulación habitual de las unidades durante una franja horaria clave para la actividad laboral sobre todo. A través de un comunicado, la empresa estatal informó que ningún colectivo circulará entre las 23.30 y las 5.30. También precisó que las líneas interurbanas pasarán por el centro de la ciudad únicamente hasta las 22, mientras que las urbanas lo harán hasta las 22.30. Este severo recorte proyectado en las frecuencias expone el fracaso de la política de transporte administrada y mantenida por el Grand Bourg, donde la millonaria inyección presupuestaria del Ejecutivo no logra contener el desfasaje económico que denuncian los operadores privados de las líneas.

Al escenario de parálisis operativa por deudas de certificados se sumó un frente de conflicto gremial que amenaza con agudizar las restricciones en el mediano plazo. En las últimas horas, la UTA Salta emitió un comunicado firmado por su secretario general, Pedro Fernando Cruz, en el que advirtió que podría iniciar medidas de acción directa si no se cumple con el pago de una cuota acordada entre el gremio y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP). Las bases sindicales se declararon en estado de alerta ante la posibilidad de que los desajustes financieros del organismo centralizado impidan la normal liquidación de los haberes de los choferes.

El conflicto sectorial pone de relieve las profundas falencias de un esquema de subsidios que no garantiza previsibilidad a los eslabones de la actividad productiva. El vencimiento de ese compromiso opera el 31 de mayo y corresponde a diferencias salariales de enero y febrero, incluyendo sumas no remunerativas. De este modo, la falta de gestión de las autoridades provinciales vuelve a transformar a los ciudadanos en los rehenes principales de un sistema de transporte ineficiente. La inminente suspensión del servicio nocturno desnudó la fragilidad de la política de transporte salteña, que colapsa ante la falta de fondos operativos básicos para sostener las unidades en la calle.

Fuente: El Tribuno

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