Un fuerte impulso al motor económico del país se confirmó en las últimas horas, luego de anunciarse que Argentina registró exportaciones récord durante abril y consolidó el ingreso de divisas en niveles históricos. Las exportaciones de bienes alcanzaron la cifra de USD 8.914 millones, lo que representó un incremento del 33,6% respecto al mismo mes del año anterior. Este excelente desempeño comercial permitió que la balanza comercial de la Nación cerrara el período con un superávit de USD 2.711 millones, marcando también el registro más alto de la historia para un mes de abril.
El intercambio comercial total, que contempla la suma de las exportaciones más las importaciones, alcanzó los USD 15.118 millones durante abril, reflejando una suba del 15,1% interanual. Por el lado de las importaciones, las mismas totalizaron USD 6.204 millones, lo que significó una caída del 4,0% en relación con el mismo mes de 2025. De esta manera, el superávit comercial obtenido en abril implicó una notable mejora de USD 2.496 millones frente al saldo registrado en el mismo período del año pasado, momento en que la balanza comercial apenas había alcanzado un saldo positivo de USD 214 millones.
El crecimiento de los despachos al exterior fue generalizado en los cuatro grandes rubros económicos, aunque se manifestó con intensidades distintas según el sector. Los combustibles y la energía fueron las ramas que registraron la variación más pronunciada del mes, llegando a facturar USD 1.554 millones y consolidando una suba del 85,9% interanual. El organismo estadístico oficial señaló que este desempeño estuvo impulsado principalmente por el incremento en las exportaciones de petróleo crudo y de carburantes, apuntalando la generación de recursos genuinos para las reservas nacionales.
Los datos técnicos del Indec detallaron que el salto en el sector energético se logró gracias a cantidades exportadas que crecieron un 53,2% y a precios internacionales que subieron un 21,3%. Este avance representó también un valor histórico absoluto para el rubro de los combustibles en el país. El Gobierno de la Nación sigue de cerca estos indicadores de la balanza comercial, los cuales resultan vitales para evaluar la sustentabilidad cambiaria y el ingreso de divisas líquidas que sostienen la actividad macroeconómica en el mediano plazo.










