Un impactante golpe al narcotráfico interprovincial se concretó tras una minuciosa investigación que desbarató una aceitada logística de traslado de estupefacientes. En un megaoperativo denominado “Operación Cascote Blanco”, efectivos de las fuerzas federales secuestran más de 150 kilos de cocaína que iban de Salta Córdoba ocultos en un transporte de carga. La exhaustiva requisa, que además permitió incautar marihuana, armas de fuego y dinero en efectivo, desnudó una compleja maniobra delictiva que utilizaba las rutas norteñas como vía de escape para abastecer los centros urbanos del centro del país.

La Policía Federal Argentina, bajo las órdenes de la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, desplegó el procedimiento en la localidad de Pichanal luego de obtener un testimonio clave bajo la figura del arrepentido. Esta declaración detalló cómo la organización criminal lograba mover camionadas de estupefacientes utilizando vehículos pesados cargados de áridos o piedras, en cuyo fondo se acondicionaban estratégicamente los ladrillos de la sustancia química. El chofer del camión secuestrado, sindicado como el principal sospechoso del transporte aunque no dueño de la mercadería, posee domicilio en la localidad de Yuto, Jujuy, donde también se ordenaron múltiples allanamientos para registrar propiedades vinculadas a la banda.

La detección del cargamento fue el resultado de minuciosas tareas de inteligencia criminal y escuchas telefónicas en tiempo real ordenadas por la Justicia Federal, las cuales permitieron predecir con exactitud la ruta delictiva. De esta manera, los investigadores lograron establecer con precisión el modus operandi de la red y detectar un nuevo traslado de la sustancia que había partido desde la ciudad salteña de San Ramón de la Nueva Orán con destino final a las provincias del centro. El despliegue de interceptación se concentró estratégicamente sobre la ruta nacional 34, en las cercanías del cruce de Pichanal, donde las brigadas operativas aguardaron el paso de la caravana narco.

Durante el operativo, las autoridades primero interceptaron a una camioneta que actuaba como “puntero”, cuya función específica consistía en avanzar unos kilómetros adelante para alertar al resto del grupo sobre la presencia de posibles controles viales o policiales. Tras neutralizar el vehículo de apoyo, las fuerzas de seguridad detuvieron la marcha del camión de áridos, logrando el hallazgo definitivo de los 157 kilos de droga acondicionados en el chasis. Toda la mercadería secuestrada, junto con los vehículos utilizados para el contrabando y los detenidos de la jornada, quedaron a disposición del Juzgado Federal interviniente bajo estrictas medidas de custodia y secreto de sumario.

Fuente: El Tribuno

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí