El problema en Salta es generalizado, la inseguridad complica la vida cotidiana de la gente y se nota con el transcurso de los días. En el barrio 200 Viviendas de Tartagal los vecinos pueden dar fe de ello. Una mujer que reside ahí no tuvo reparos en afirmar que “hace más de 10 años que vivimos con robos“.
El norte provincial es un polvorín y la paciencia de los vecinos llegó a su límite. Mientras el gobernador Gustavo Sáenz se deshace en promesas de campaña, en las barriadas de Tartagal la realidad golpea con una violencia que el Grand Bourg prefiere ignorar. El departamento San Martín se convirtió en el escenario de un abandono sistemático, donde el Ministerio de Seguridad brilla por su ausencia y las familias viven acorraladas, entregadas a la buena de Dios en lo que ya denuncian como una auténtica “zona liberada”.
En el Barrio 200 Viviendas, el hartazgo ha superado la capacidad de asombro. Una vecina con 25 años de residencia en la zona relató con crudeza cómo el delito se profesionalizó frente a la desidia policial. “Hace 10 o 12 años pasan los robos. Todos los de la zona saben quiénes son los ladrones. En tantos años y con tantos robos, ¿no pudieron acumular causas para ya tenerlos detenidos?”, cuestionó.
La vecina denunció hechos insólitos que demuestran que los delincuentes no temen a la ley: “Me robaron todo, hasta lo más chico… pero acá al vecino de al lado le robaron una heladera un día de lluvia. ¿Cómo cargaron una heladera?”.
Fuente: Informate Salta










